La solución

LA RESTAURACIÓN

Lo natural sería impedir el deterioro de las venas, no sólo de las safenas, de todas las que tenemos en el cuerpo. Pero esta página está destinada a las venas más importantes de las piernas. Las que se deterioran por su mal uso. Las que me hicieron sufrir y que aún tengo deterioradas.
Comprobé que los dolores se mitigaban con el consumo de sandía y melón. Así que además de no hacer sufrir a mis safenas me obligué a consumir estas dos deliciosas frutas cucurbitáceas diariamente. Primero era necesario atajar el consumo de tóxicos, muy difícil esta meta. Como todos sabemos: el agua que bebemos, el aire que respiramos y los alimentos que comemos, están contaminados. Lo que tenemos que hacer es que no aumente esta contaminación en lo posible, en todo lo que esté en nuestras manos.
Luego está nuestro modo de vida. Es normal que un poderoso disolvente y desinfectante esté en la mesa, acompañando a la comida en muchos hogares, el alcohol. También es bastante normal el consumo de otro gran tóxico, el tabaco. Y de otros algo menos tóxicos, los medicamentos, pero más nocivos en cuanto la ingesta es diaria y masiva.
Yo limité al máximo todos los tóxicos. También cambié de trabajo, yo podía, así que me conseguí uno en el que estaba sentado todo el día. Y para continuar el tratamiento, hice algo de ejercicio, que antes no hacía.

En sucesivas correcciones de estas páginas aumentaré las recomendaciones.